Jueves, 22 de diciembre de 2005
Es razonable pensar, y est? fuera de toda duda que la motivaci?n en el alumnado a la hora de aprender, le facilita esta labor en gran manera. Un alumno motivado, es un alumno dispuesto a aprender, interesado en lo que est? haciendo en clase. Estar? dispuesto a realizar su trabajo en casa de forma m?s concienzuda.
Esto nos ha llevado a achacar las culpas del fracaso escolar, o de la no consecuci?n de los objetivos escolares casi exclusivamente a que el ni?o o joven no estaba motivado. Que no se ha sabido motivar es la causa de que tal o cual alumno haya sacado esa baja calificaci?n.
Estas afirmaciones, que en principio son evidentes, se convierten muchas veces en exageraciones que van, seg?n avanza la sociedad, a favor de la inhibici?n de actitudes de esfuerzo y superaci?n importantes en todo avance personal. En efecto, nadie duda que el trabajador que realiza su tarea motivado rinde m?s en su labor, o que la persona que se levanta una ma?ana motivada es casi seguro de que tiene ante s? un magn?fico d?a. Pero no es menos cierto que no todos los d?as son motivadores para ese trabajador, ni esa persona se levanta todas las ma?anas con el mismo pie. Y eso no impide que la vida siga. El trabajador se ganar? el sueldo, a?n sin motivaci?n, y el otro ciudadano har? sus compras, recoger? a sus hijos, realizar? las gestiones...sin motivaci?n. As? es la vida. No es disparatado decir que a nuestros ni?os y j?venes hay que ense?arles esta cruda realidad. Deben estudiar muchas veces sin motivaci?n, y deben cumplir con sus padres y profesores, incluso aunque no apetezca en m?s de una ocasi?n. As? les estaremos preparando para la vida que tendr?n que afrontar y que nosotros, sus mayores ya la estamos afrontando d?a a d?a.
Publicado por minglanillaweb @ 12:58
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