Lunes, 20 de diciembre de 2010

La crisis econ?mica que sufrimos desde hace algunos a?os y otras miserias del ser humano que arrastramos a cuestas sin remedio no son una ayuda para la convivencia en paz entre las gentes que aqu? vivimos, ciudadanos todos del mundo. Con frecuencia olvidamos nuestro car?cter de emigrante cuando tenemos que tratar al inmigrante. Parece que nuestra emigraci?n forma parte del pasado, sin embargo la prensa constata que que ahora 1500 j?venes espa?oles emigran cada mes a Argentina a buscar oportunidades de trabajo, igual que al final del XIX y principios del XX. Antes, los argentinos hab?an venido a Espa?a huyendo de su feroz crisis econ?mica que los manten?a encerrados en un corralito del que deseaban escapar. Argentina se recupera y Espa?a cae. Antes Espa?a se vest?a de nuevo rico y ahora trata de mantener su fondo de armario sin renovar. Y es que cuando el ser humano necesita sobrevivir, no entiende de fronteras, de costumbres ni culturas. Lo primero es lo primero.

Otra crisis no menos terrible que nos azota es la valoraci?n desmedida del hombre durante milenios, que se resiste a que la mujer se aproxime aunque sea t?midamente a su rol. Si ya era un drama para un macho ib?rico que su mujer trajera m?s dinero que ?l a casa, a?n lo es m?s que ?sta trabaje, que exija, que rompa lazos con el abuso y maltrato. Muchos hombres ejercen violencia y matan a sus queridas parejas que les han hecho la comida, les han planchado y cuidado durante tantos a?os.

No todo es retroceso, sin embargo. la Humanidad avanza inexorable a pesar nuestro. Las mujeres y hombres somos m?s iguales ahora que antes; cada vez se ven m?s ni?os de otros pa?ses en nuestras escuelas jugando y compartiendo cultura con nuestros hijos. Con todo, somos m?s tolerantes que antes, porque antes no hab?a gente de otros lugares en nuestros pueblos y ahora s?.


Publicado por minglanillaweb @ 21:24
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