S?bado, 28 de septiembre de 2013

El camino, placer de la aventuraHoy he estado escuchando, como muchas otras veces el programa de radio “No es un día cualquiera” que conduce magistralmente Pepa Fernández. Concretamente me ha enganchado esta vez una entrevista con el aventurero Albert Bosch, primer catalán en alcanzar el Polo Sur.

Toda la entrevista ha sido sumamente interesante. Esta persona, además de aventurero y persona que se supera cada día exigiéndose retos increíbles para la mayoría de los mortales, es sensato. Dice en su entrevista que no comparte esas declaraciones que se expresan con ligereza de “no existen límites en lo que realmente te propones alcanzar” o “si lo deseas realmente lo vas a conseguir”, “Cuando las fuerzas fallan, la mente es capaz de hacer que sigas”. Evidentemente-dice-para conseguir retos no se puede cerrar las expectativas, pero esto no debe hacernos perder la realidad. Existen límites y tenemos que ser plenamente conscientes de ello. Él dice que no podría plantearse ganar los Juegos Olímpicos, con 47 años y comienzos de la madurez y declive de las posibilidades físicas. Eso sí, admite con gracia que sería una marca mundial en evacuar a cuarenta grados bajo cero, cosa muy complicada. Se ha especializado en hacerlo con rapidez y tino. Albert es una persona que se expresa con sencillez, fluidez, simpatía natural en esta entrevista, y desde luego ayuda a ello Pepa.

Me interesó especialmente una afirmación de Albert sobre sus experiencias en las travesías de los desiertos helados, el disfrute de la aventura se realiza en el camino y decepciona en cierta medida el logro, la meta, el Polo Sur, que con proporcionar placer, no alcanza la intensidad que nos proporcionó la preparación y proceso. El camino hacia el Polo es en realidad el que te proporciona la sensación de grandeza, de épica. Llegar al Polo, sin dejar de ser esencial para el aventurero y el proyecto de su aventura, no es la fuente del placer que cabría esperar. De no haberlo dicho Albert, no cabría esperarlo.

Al hilo de esta afirmación, se me ha ocurrido que se puede comprender mejor el proceso soberanista que la Comunidad catalana ha emprendido con fuerza.

El lector ya habrá captado el papel de – no me atrevería a decir simpático en este caso – aventurero. El Presidente del Gobierno de la Generalitat y sus colaboradores parlamentarios, y ahora, por extensión los millones de catalanes que lo secundan con entusiasmo con diadas y cadenas humanas.

Porque la independencia de Cataluña no debe ser un tema de tranquilidad para la mayoría de catalanes, que son sensatos, como Albert. Como máximo, se puede entender que la esperanza de una vida mejor autogestionada prenda en los pechos, pero con una cierta opresión de la duda y aquello de lo de "más vale …"

Los nacionalistas tienen su razón de ser en emprender aventuras, pues de lo contrario pierden el sentido de su existencia. ¿De qué sirve un partido nacionalista si no se propone una nación propia?

Este camino en la aventura es tan apasionante que se entiende la actitud del tranquilo ciudadano catLa meta no es el sumun de la aventuraalán (importado o foráneo) que abandona el sentido sensato de los límites y se encadena gozoso, con niños en los hombros para que vivan el momento histórico de libertad y de aventura en el paso a un mundo mejor para él (el niño) que se lo merece. El padre ya está realizándose preparando este camino de la liberación.

Naturalmente, todos o la mayoría serán capaces de pensar que la meta, la independencia, como poco es impredecible. Una vez lograda, los partidos políticos seguirán sin duda con sus metas particulares. Ganar elecciones a través de promesas que casi nunca se cumplen, colocarse y situarse cómodamente en su vida privada y en la de sus allegados, acumular parcelas de poder que causan tantísimo placer. El nuevo estado tampoco lo tendrá fácil, como ahora. La inflación, el IPC, la financiación, los mercados, la situación fiscal, los servicios públicos, el mercado del trabajo, las exportaciones e importaciones, la verdad y la mentira…todo. De esto y de lo demás no nos libramos

Mas y Junqueras, sobre todo el primero, debe conocer bien esta enseñanza que nos ha revelado Albert. Lo verdaderamente erótico para el personal es el camino, no la meta.

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La entrevista se puede escuchar aquí

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Publicado por minglanillaweb @ 13:09
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