Jueves, 10 de octubre de 2013

El Sistema educativo a debateHace  días saltó a los medios los resultados demoledores? del estudio PIACC  en España, similar al PISA en adultos. Según este estudio, los españoles entre 16 y 65 años estaríamos a la cola de la OCDE en comprensión lectora y matemáticas. No resultaba más alentador los anteriores informes PISA.

Paralelamente a este informe, nuestro Congreso  ha aprobado hoy con los solos votos del partido del Gobierno la reforma del sistema educativo una vez más. El Ministro de Educación Wert había basado esta reforma en los malos resultados escolares de nuestros estudiantes, ante los que “no cabía quedar cruzados de brazos”. Evidentemente nadie puede optar por lo contrario. Lo que falla es necesario abordar y reformar.

Sin embargo, es una constante desde el advenimiento de nuestra ansiada democracia que cada ganador de las elecciones generales en nuestro país cambia radicalmente la Ley Orgánica de Educación tan pronto toma posesión. No reforma los errores de la anterior, sino que la sustituye al cien por cien.

Se habla de los países con mejores resultados PISA y PIACC como Finlandia o Canadá, y se constata el alto grado de competencia de su profesorado y el aprecio y respeto que de ellos tiene la sociedad. Nuestro Ministro de Educación aprovecha para decir que endurecerá drásticamente el acceso a la docencia para conseguir que “sólo los mejores accedan a poder impartir docencia en nuestras escuelas e institutos”. Parecería que todo va bien encauzado y sin embargo presenta notables defectos.

En primer lugar, no es tan alarmante el informe PIACC. Los resultados son muy parecidos a países de nuestro entorno como Francia, por ejemplo. El sociólogo experto en educación Julio Carabaña tacha de “disparate total” la explicación del ministerio. “Es absolutamente imposible detectar ningún influjo legislativo en estos datos”, asegura. Lo que señalan tanto este como otros estudios anteriores similares es que la edad, sobre todo, y el nivel de escolarización, explican las diferencias: “Hasta los 25 años se mejora, hasta los 35 se estanca y a partir de ahí decrece”. En efecto, los que nos aproximamos a los 65 años hemos tenido nuestra formación en momentos oscuros y complicados de nuestra historia reciente. El sistema educativo no potenciaba el sentido crítico en la formación. Los más jóvenes compiten de hecho con los de otros países, y tristemente podemos comprobarlo en la reciente emigración de nuestros mejores licenciados que no sólo no son rechazados en los países desarrollados, sino que más bien son apreciados. Esto, claro está sin que el reconocimiento salarial vaya parejo. El informe, por otro lado se refiere a España en su conjunto y no detalla resultados por regiones. Por ejemplo, Asturias, La Rioja y Castilla y León están por encima de la media en el informe PISA de Primaria, y los peores en la comunidad andaluza…y con el mismo sistema educativo nacional. El ranking de colegios de la comunidad madrileña dio como resultados que el peor era un colegio público de Carabanchel y el mejor, uno privado del barrio de San Blas. Hay más factores que el propio sistema, por tanto.

Pero con todo, no facilita nada el cambio de sistema, seis en los últimos treinta años. Los países mejores tienen sistemas duraderos en el tiempo, alguno incluso se remonta al final de la II Guerra Mundial. Los docentes en España están desorientados en su labor profesional. Los políticos utilizan sus principios ideológicos y olvidan los estrictamente metodológicos y educativos.

Un amigo ingeniero al servicio de la Administración se dolía del protagonismo del político de turno. “En Inglaterra es el Jefe de policía quien comparece ante la prensa para explicar los avances de una investigación policial. En España es el Ministro del Interior”

Luis Carabaña, de la Complutense apunta a que el problema no es tanto la adquisición de competencias básicas en Primaria y Secundaria, donde pueden alcanzarse. Sin embargo a lo largo de la vida estas competencias se pueden ir devaluando si no se ejercitan y reciclan. La formación continua en empresas es esencial, y no se realiza con rigor.

Por último, no parece ser cuestión tampoco de más inversión, con ser importante. Ha habido momentos  de más inversión con peores resultados.

¿El profesorado es competente? ¿Debe estar mejor preparado en matemáticas, por ejemplo? Se ha hablado bastante de pruebas a docentes en oposiciones con resultados ridículos. “Hay que coger a los mejores”. Tampoco es tan simple como parece. ¿Acaso no se elige a los mejores de la promoción?¿Aprueban todos la carrera cada curso?¿Obtienen plaza los que demuestran ser peores en la oposición?. Sí quizás cabe una reforma en la formación inicial del profesorado. Nuestro profesorado de secundaria, por ejemplo está muy bien preparado científicamente en la disciplina que imparte, y el profesorado de primaria domina bien la metodología educativa. Naturalmente hablando de forma general. Cabría, por tanto incrementar algo la formación de contenidos en los profesores de Primaria y la formación didáctica en los de Secundaria. Muchos de nosotros recordamos al profesor de matemáticas que era un verdadero fenómeno en la materia que sin embargo no lograba “encandilarnos” y resultaba a veces totalmente incomprensible. “Es que no sabe explicar” decíamos.

El sistema educativo se cambia una vez más. Las comunidades históricas con lengua propia ponen el grito en el cielo por imponer el castellano como lengua vehicular. El PSOE considera ideológica la supresión de la asignatura “Educación para la ciudadanía”. El PP consideró ideológica, así mismo la implantación de esta asignatura. La Iglesia hace valer su ideología con la asignatura de Religión y los partidos de la oposición pactan suprimir la nueva ley tan pronto pierda el Gobierno la mayoría absoluta.

Los docentes se adaptan, asombrados, a toda prisa, a los cambios impuestos. A veces tienen que informarse como pueden de los nuevos contenidos. Son palmeras que se doblan flexibles hacia donde sopla el viento. Su formación continua es un fracaso, al igual que la del resto de ciudadanos. Este país necesita cultura democrática, crítica para avanzar. Tranquilidad y tiempo para obtener resultados. Tener claras las metas educativas y la metodología que conviene en cada sitio y en cada caso y separar las ideológicas que los partidos políticos imponen.

Y sobre todo, necesita leyes consensuadas, pactadas, habladas y mantenidas en el tiempo. Que sean capaces de trascender a las legislaturas y los gobiernos.

Si no se quiere ver, los analfabetos no seremos los ciudadanos, lo serán nuestros dirigentes políticos. No cabe duda.


Publicado por minglanillaweb @ 22:34
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