Viernes, 05 de marzo de 2021

El día de la marmotaEl último artículo en este mismo blog sobre la Covid-19 terminaba, haciéndome eco de las palabras de Raúl Ortiz de Lejarazu Leonardo, Consejero Científico del Centro Nacional de Gripe de Valladolid con la petición de que en el futuro no invitásemos a nuestra mesa a la Covid-19 nuevamente. Me refería a la gran repercusión que en nuestro pueblo había tenido la tercera ola.

Volvemos ahora a oír sentencias que nos recuerda a la pre-Navidad: “Salvemos la Navidad” se decía entonces “Salvar la S. Santa” se oye ahora. ¿Estamos metidos en un día de la marmota?. Me refiero a la película que en 1993 nos hizo reír con la vuelta una y otra vez en el tiempo aunque si Phil, la marmota  fuese capaz de predecir lo oportuno de estos deseos en vez del tiempo que hará en primavera nos sería muy útil, aunque pienso que no será necesario. Creo que ya aprendimos algo y es que las medidas que adoptamos en nuestras casas y reuniones en Navidad  no fueron suficientes para evitar el batacazo. En nuestras calles se escucha ahora decir que el descenso en casos de contagio que en este momento se reduce a ninguno por tres semanas consecutivas es debido a la conciencia que la ciudadanía ha tomado de aquella situación tan difícil vivida hace muy poco por tantos vecinos.

Según nuestra propia experiencia e independientemente de lo que nuestras autoridades se decidan a hacer con la S.Santa, cabe decir de nuevo que es a nosotros, solo a nosotros, a cada uno de nosotros a los que nos corresponde evitar una cuarta ola. No sabemos si las comunidades autónomas se pondrán de acuerdo o si cada una de ellas irá por libre, pero nosotros deberíamos tenerlo claro: dejar la S. Santa para el año próximo. Claro que las procesiones se van a suspender en todos los lugares, pero la fiesta de Pascua sigue y es un periodo de descanso, de desplazamiento, de reunión, de reencuentro. Aquí es donde tenemos el reto.

Los políticos quieren que estemos contentos, que salvemos la Semana Santa y como la salud es fundamental hacen difícil equilibrio de funambulismo.

Los científicos lo tienen claro. "Es imposible en dos meses llegar a los niveles de nueva normalidad" y permitir los vuelos nacionales. "¿Es que no hemos aprendido nada de las Navidades?", es la cuestión que lanzaba no hace mucho el presidente de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes), Tato Vázquez Lima, que confesaba estar muy harto del "ninguneo" a su servicio, que se sirve de voluntarios, y de la estrategia para plantar cara al virus, sobre todo de "las bromas de mal gusto".

Margarita Del Val, prestigiosa epidemióloga que todos ya conocemos por sus comparecencias en prensa ha hecho este anuncio en una entrevista al periódico 20 minutos y ha desvelado cuándo será la cuarta ola de coronavirus en España: "quizás a finales de marzo". Esto se producirá por la coincidencia del valle en la notificación de casos de contagio con la celebración de la Semana Santa: "si hemos hecho planes para Semana Santa, no los cambiaremos, nos reuniremos con gente, seguirá haciendo frío y habiendo actividad en interiores", un cóctel peligroso para la propagación del virus.

Si pasase marzo sin repunte importante de contagios y, puesto que la vacunación avanza, si bien no tan rápido como se quiere, pero avanza, la economía estaría más cerca de salvarse que si queremos salvar esa economía estas Pascuas y tuviéramos que aguantar otra dolorosa, letal y dañina cuarta ola.

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Publicado por minglanillaweb @ 19:35
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